Las causas ocultas que hay que descartar primero
Antes de tratar la enuresis buscamos cuatro cosas. Si alguna está presente, resolverla puede acabar con el problema sin necesidad de nada más. La primera es, con diferencia, la más frecuente y la más ignorada.
Estreñimiento
El recto lleno presiona la vejiga y reduce su capacidad. Muchos niños con enuresis tienen estreñimiento sin que los papás lo sepan, porque van al baño todos los días pero incompleto. Es la causa oculta número uno.
Infección urinaria
Sobre todo si la enuresis apareció de repente en un niño que ya llevaba meses seco. Ardor, urgencia u orina con mal olor obligan a hacer un examen.
Apnea del sueño
Ronquidos fuertes, pausas al respirar, boca abierta al dormir. La apnea altera el sueño profundo y se asocia a mojar la cama. A veces la solución está en las amígdalas.
Diabetes
Poco frecuente, pero hay que descartarla. Sed excesiva, orinar mucho también de día y pérdida de peso son las señales que no se dejan pasar.
Enuresis primaria
El niño nunca ha estado seco de noche más de seis meses seguidos. Es la más común y la que mejor responde al tratamiento.
Enuresis secundaria
Ya llevaba meses seco y volvió a mojar. Aquí hay que buscar con más cuidado: infección, estreñimiento o un cambio importante en su vida.